2- La especificidad de la Legión
2- La especificidad de la Legión
LA LEGION DE LAS ALMAS PEQUEÑAS
CAPITULO I
CAPITULO 2
MARGARITA
Estatutos de la Legión de las Almas Pequeñas
PREFACIO
CAPITULO 3
2- La especificidad de la Legión
CAPITULO 4
CAPITULO 5
CAPITULO 6
CAPITULO 7
CAPITULO 8
CAPITULO 9
CAPITULO 10
¿Cómo ser miembro de la Legión?
LA LEGION EN EL MUNDO
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Dos palabras de Jesús en el Evangelio sitúan bien esta especificidad. La primera en el Evangelio de San Mateo, termina el sermón que Jesús hizo a sus 12 Apóstoles cuando los envió en misión: <<... y el que diere de beber a uno de estos pequeños sólo un vaso de agua fresca en razón de discípulo, en verdad os digo que no perderá su recompensa>>. (Mt.25,40)

He aquí nuestra especificidad: ser uno de éstos más pequeños, y si no lo somos todavía, llegaremos a serlo dejándonos formar por Jesús, asimilando el Mensaje. Vemos así que lo que es específico del Alma Pequeña, no es lo que ella hace, no son las obras que ella realiza, sino lo que ella es, "uno de estos más pequeños" a quien uno puede hacer el bien. El Alma Pequeña llega a ser "amor", o que me hagan el bien, permanecer en la actitud del pequeñito que es incapaz de vengarse, que sólo puede expresar con sus lágrimas o con su sonrisa, su sed de ser amado; alcanzamos aquí la manera específica con la que el Alma Pequeña participa en la co-redención(*): ofrecerse a Dios y estar ante los demás en una disposición tal que ellos se sientan estimulados a hacerme el bien,a tener libremente para conmigo un gesto de benevolencia que les salvará a ellos mismos. Encontramos esta idea en Santa Teresa del Niño Jesús: <<Hace algún tiempo, yo tenía mucha dificultad en tomar estos medicamentos caros, pero ahora eso no me importa, al contrario. Es desde que he leído en la vida de Santa Gertrudis, que se regocijaba ella misma, diciéndome que todo sería para ventaja de aquéllos que nos hacen el bien. Ella se apoyaba en la Palabra de Nuestro Señor: <<Ce que vous le ferez>>. (Últimas conversaciones, el Cuaderno amarillo del 21 al 26 de Mayo de 1897, nro. 4).
Profundizaremos esta idea de la Co-redención en el capítulo III, al hablar de la finalidad de la Legión.


3- La Espiritualidad de la Legión
En esta especificidad se desarrolla la espiritualidad de la Legión de las Almas Pequeñas. Recordemos el artículo 3 de los Estatutos: <<La espiritualidad es evangélica; ella se propone introducir la infancia espiritual en la huella de Santa Teresa de Lisieux y a la escucha del Mensaje del Amor Misericordioso a las Almas Pequeñas. Ella está centrada en el amor de Nuestro Señor Jesucristo; intenta amarle y hacerle amar por la intercesión de la gloriosa Virgen María. En la expresión de su fidelidad total a la Iglesia, intenta hacer acoger y amar las enseñanzas y las decisiones del Magisterio, como amor concreto del Señor y como remedio a la crisis de fe en la segunda mitad del Siglo XX>>. La Espiritualidad de la Legión es por lo tanto, evangélica, cristocéntrica,Mariana y eclesial.

3.1 Espiritualidad evangélica
<<Por consiguiente, el que se haga pequeño tal como este niño...>> (Mt. 18,4)
Mensaje del 7 de Julio de 1967:
<<Jesús: ¿Quieres saber lo que significa ser Alma Pequeña?
Niño Pequeño, Alma Pequeña, sinónimo de lo que es pequeño. ¿Qué se pide a los niños pequeños? Nada más que lo que sus almas pequeñas pueden dar.
Por eso, no te asustes de lo poco que me das. Puesto que viene de un niño pequeño, este poco es ya mucho.
Deja las grandes mortificaciones para los gigantyes de la santidad. No es tu vía. El ser Alma Pequeña puede llegar al heroísmo. Es el destino de la minoría.
¿Quieres pertenecer a esta minoría?
Sobretodo, pido a todas las Almas pequeñas una confianza y un abandono de niño. Y, en medio de todo lo que pueda ocurrirles, la fidelidad a la gracia. Unas mortificaciones pequeñas acompañadas de puro amor, el recuerdo de mi Santa Presencia; una fe total, inquebrantable, en medio del flujop y reflujo del Amor Divino. Pues uno de los juegos preferidos de mi Sabiduría consiste en darse y retirarse para volverse a dar otra vez a aquel que se presta con amor a este juego.

Margarita:
He comprendido que, en resumidas cuentas las Almas Pequeñas no son si no niños en la vía espiritual y tienen todo que aprender de Maestro Amado; Él no espera de ellas otra cosa que su docilidad y su buena voluntad para dejarse llevar. Esto no excluye de ninguna manera, el esfuerzo personal que hay que hacer para responder generosamente a la llama del Amor Misericordioso>>.
3.2 Espiritualidad Cristocéntrica
Las Almas Pequeñas están todas vueltas hacia el Divino Corazón de Jesús

<<Mis Almas Pequeñas consolarán mi Divino Corazón con más cariño, más generosidad y de esta forma saciarán la sed de amor que me tortura>> (Mensaje de 19 de Enero de 1967)

En su Amor por Cristo, las Almas Pequeñas se empeñan muy particularmente en manifestar su respeto y su amor a la Santa Eucaristía. Ellas escuchan las quejas del Señor con respecto a la recepción de la Eucaristía, como Jesús lo pide en el Mensaje:
<<¡Yo soy el Amor en la SantasEucaristía; pero soy Dios siempre!
¡Y los hombres se acercan a Mi sin temor y sin respeto! (...)
Sé un ejemplo de respeto en la recepción de mi Sacramento de Amor.
Compensa la locura de los hombres con una mayor reverencia cuando Yo vengo a ti>> (17.03.1977)

En esta disposición espiritual, el Alma Pequeña acudirá regularmente al Sacramento de la Penitencia para recibir la absolución de sus pecados y encontrar así la belleza de la inocencia del niño que acaba de ser bautizado. Además, como lo prescribe el Magisterio de la Iglesia, si llegara el Alma Pequeña a cometer un pecado grave, no comulgará sin haberse confesado, sin perder su confianza en el Amor del Señor.

Porque es cristocéntrica, la espiritualidad es también trinitaria:

<<La Santa Trinidad estableció en ti su morada. Sé atenta a esta Presencia, mi querida hija... no defraudes jamás a tu Dios. Un día te dije: "Te desposaré en la alegría". Este es el preludio. Entrégate a los demás sin medida>> (11.11.1965)

<<La Santa Trinidad en ti ama, actúa, difunde>> (21.05.1967)

3.3 Espiritualidad Mariana

La Virgen María es el Alma Pequeña por excelencia. Ella es nuestro modelo, pues nos muestra lo que Dios ha hecho en ella por su "Si" total a la acción del Espíritu Santo. Ella es la fuente de las Almas Pequeñas y el canal a través del cual fluyen todas las gracias del Señor. Cuando el Alma Pequeña acepta ser pequeña, el Señor la transforma también en fuente para los demás.
Siendo la Virgen maría también Reina, Madre y Guía única de las Almas Pequeñas, Jesús nos invita a formar un ejército bajo su dirección dulce y suave:
<<Pequeñas Almas humildes y confiadas acercaos a vuestro Dios sin temor. Formad alrededor de El, y para su mayor gloria, un ejército invencible bajo la dirección dulce y suave de Mi Madre muy amable>> (14.08.1966)

<<Para la Orden de las Almas Pequeñas:
Un sólo Maestro, Dios.
Un solo guía, mi Madre;
Un pequeño instrumento: tú;
Sólo un camino, pequeñito, el abandono entre mis brazos>>. (09.05.1967)

3.4- Espiritualidad eclesial

En su relación con la Iglesia, las Almas Pequeñas hacen hincapié en la fidelidad y la obediencia al Magisterio de la Iglesia, es decir, a la enseñanza constante de la Iglesia suministrada por el Papa y los Obispos en comunión con él. El amor que las almas Pequeñas manifiestan al Papa en quien ven al representante de Cristo sobre la tierra, no disminuye en nada la relación filial hacia su Obispo, sino al contrario, la refuerza y quiere ser, por su ejemplo, un apoyo para él en su tarea de conducir todo el Pueblo de Dios. Este mismo espíritu de amor filial, lo desarrollan las Almas Pequeñas hacia el Papa y su Obispo en todas sus relaciones con los sacerdotes así como con sus hermanos y hermanas cristianas, a fin de contribuir así a la unidad de corazón y de alma en la adhesión a las Verdades de la fe.

Por encima de todo, el amor a la Iglesia anima todas las acciones del Alma Pequeña. En este amor está incluído muy particularmente la caridad hacia el prójimo, que se manifiesta en la repartición de bienes.

<<La desproporción que existe entre los pueblos y particularmente entre las almas, es crucificante para Mi. La nueva Encíclica"(Populorum Progressio)" escrita por Pablo VI, pone un bálsamo sobre mi corazón herido. Urge socorrer a vuestros hermanos, mis pobres hijos hambrientos (...)
Yo, vuestro Dios, os mando: amaos y ayudaos mutuamente. Preocupaos del bien verdadero, el que será vuestro eternamente. Pues si dais lo que a veces es causa de tanto mal, amontonáis para el cielo tesoros inestimables, que no podrán ser arrebatados>>. (30.03.67)


4- Error a evitar.

Cuando una Obra se fundamenta sobre la "revelación privada" de la fundadora, puede presentarse una tentación, que hay que evitar a toda costa. Es la tentación de considerarse a sí mismo(a) como habiendo recibido un carisma profético. Ha ocurrido ya que algunas Almas Pequeñas dicen: "Jesús habla a Margarita. Jesús me habla también a mí. La Santísima Virgen me habla". Mezclan entonces el carisma que creen haber recibido, con el carisma de Margarita y dicen: <<El Señor quiere ésto. La Virgen María me dijo que hiciera aquello>> No se debe actuar así, pues semejante actuación escapa a todo discernimiento.

Margarita no ha hecho nada por sí misma. Ha confiado ella, todo a su director espiritual, que le pidió escribiera todo lo que ella vive interiormente, los movimientos interiores, las palabras de Jesús, las meditaciones inspiradas. El director espiritual ha sometido el Mensaje al Obispo solo después de haber recibido el imprimátur, el Mensaje ha sido comunicado a la gente.

Además, al principio de la fundación de la Legión de las Almas Pequeñas, el Obispo recomendó también conservar la especificidad del Mensaje y no mezclarla con otras revelaciones privadas. Esta prudencia es muy importante, pues existen actualmente en muchos lugares, dentro de la Iglesia, algunas personas que quieren introducir devociones sin ninguna aprobación de su Obispo. No se puede admitir, que en el transcurso de una reunión, o en cualquier otra circunstancia, un Alma Pequeña dé directivas, diciendo que las recibe directamente de la Virgen María o de otro santo.






5. Observación importante

El carisma de las Almas Pequeñas, se parece al carisma de los niños ("mongólicos"). Si les manifestáis cariño, amor, ellos os lo devuelven espontáneamente y ésto, a pesar de sus defectos de carácter. Ellos están indefensos, desarmados. Van en busca de la más pequeña migaja de amor que hay en nuestro corazón y hacen que destaque y se manifieste. En nosotros, la única cosa que está amenzada por ellos, por su presencia, por su cariño, es nuestro orgullo, nuestro amor propio, nuestra suficiencia, nuestro egoísmo. Pero, si los acogemos, ellos hacen resaltar lo mejor que hay en nosotros. Ellos son nuestro "salvadores".